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viernes, 20 de mayo de 2011

LOS SECTORES DE ACTIVIDAD ECONÓMICA. EL PROBLEMA DEL PARO

La población actica es el conjunto de personas de 16 años o más que constituyen mano de obra para la para la producción de bienes y servicios a cambio de una remuneración (población activa ocupada) o que está en disposición de desarrollarla (población activa desocupada), y la población inactiva es la que no desempeñan ninguna actividad productiva remunerada y que no está en disposición de desarrollarla. Económicamente y demográficamente, el indicador más relevante es la tasa de actividad, que relaciona la población activa con la población total mayor de 16 años o más, o la población entre 16 y 64 años. Durante las últimas tres décadas nuestra tasa de actividad ha crecido como consecuencia fundamentalmente de la incorporación de la mujer al mundo laboral (en 2008 la tasa era de un 51%, por debajo de la UE). En el caso de Canarias, las tasas de actividad son superiores a las de España, en su conjunto. Esta situación es común en las comunidades autónomas que han disfrutado de más dinamismo demográfico y económico e inmigración extranjera en los últimos años.

La sociedad española y canaria se está viendo afectado por un grave problema: el desempleo. La tasa de paro es el porcentaje de población activa desocupada respecto del total de la población activa. Podemos apreciar como a lo largo de la historia España y Canarias ha tenido un déficit de oferta de trabajo, provocando así una necesidad de emigrar al extranjero. A partir de la crisis del petróleo de 1973, la emigración desapareció y el desempleo creció. La tasa de paro en los ochenta y hasta los noventa era de un 8%. La crisis económica actual ha producido un fortísimo repunte del desempleo, recuperándose la tasa del 20 %, en las Canarias se sitúa en el 30%. Otro problema grave es la economía sumergida, el 23% de la actividad económica.

El paro no afecta por igual a todos los sectores y actividades económicas, edades, territorios o niveles de instrucción de los demandantes de trabajo. A tasa de desempleo femenina es más elevada que la masculina, y afecta más a los jóvenes (sin experiencia) y personas entre 25 y 50 años. A menos nivel de instrucción, más desempleo. En España hay una alta tasa de desempleo de mano de obra cualificada. En nuestro país hay grandes diferencias territoriales. El desempleo es claramente superior a fecha actual en Canarias, Andalucía y Extremadura. Las comunidades con menos desempleo son el País Vasco, La Rioja, Navarra y Aragón.

Otro factor es la distribución de la población activa por sectores económicos. La modernización económica de España ha supuesto una reducción muy grande de la población activa dedicada al sector primario. Hoy ocupa el 4% de la población activa. Tras la industrialización experimentada durante las dos últimas décadas franquistas, el sector secundario no ha aumentado su proporción sobre la población activa, en buena medida porque como es una sociedad moderna, el país ha visto crecer rápidamente la población ocupada e el sector terciario (terciarización)

LA GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA Y LAS DESIGUALDADES TERRITORIALES

La globalización es el proceso por el cual hay cada vez mayor independencia entre las distintas regiones mundiales, afectando así a la economía, política,…

Podemos diferenciar siete causas que favorecieron el proceso de globalización, que tiene un impacto muy directo en nuestro país, como uno de los países más abiertos del mundo:

1. La mejora de los medios de transporte, ya sea autopistas, transporte aéreo, tren de alta velocidad (AVE),…

2. La generalización del capitalismo, tras haber caído el bloque soviético, y mundialización de los factores productivos, sobretodo capital y trabajo.

3. El progreso de las telecomunicaciones que ha facilitado una comunicación instantánea donde los habitantes del mundo son receptores pero también producen contenido. Podemos identificar el mundo como una aldea global.

4. El avance de la ideología neoliberal. La mayoría de los estados, apoyados por ciertos organismos de cooperación promueven el libre comercio.

5. El peso creciente de las empresas multinacionales, que son empresas que buscan maximizar sus beneficios siguiendo una estratégica global, y en algunas ocasiones promueven verdaderas situaciones de monopolio y oligopolio de determinadas actividades económicas.

6. Las organizaciones internacionales, como OMC y FMI, favorecen la liberalización del comercio, la libre circulación de capitales… La ampliación del G-8 al G-20 apunta en esa línea.

7. En la globalización económica se tiene en cuenta la interdependencia en la producción, el intercambio y el consumo de bienes. La producción se organiza desde la división de fabricación a nivel mundial para aprovechar ventajas competitivas. Los países desarrollados sufren la deslocalización. Por otra parte, el intercambio de capitales, mercancías, servicios e información también es global y se ve favorecido por bajos aranceles y mejor transporte. El consumo se uniformiza gracias a gustos que se proyectan a través de la publicidad, los medios de comunicación,…

La globalización política se acelera desde el fin de la Guerra Fría (1990) al quedar EEU como única superpotencia. Tanto Europa como Japón han perdido terreno ante la influencia de potencias emergentes como Brasil, India y China.

La globalización social, cultural y medioambiental ha creado una impresión de pertenencia común favorecida por Internet. Las migraciones son mundiales y se dirigen a los países desarrollados. La creación cultural se concreta y su influencia se extiende por el mundo. Uno de los aspectos donde hay una conciencia mundial es la necesidad de proteger al planeta ante el impacto medioambiental de determinadas acciones. El Acuerdo de Kyoto, lucha contra el cambio climático, es un ejemplo de actuación concertada para solucionar el problema.

Las consecuencias de la globalización son positivas y negativas. En el terreno económico el comercio es más abierto y los consumidores disponen de mejores bienes aunque la competitividad ha perjudicado a empresas nacionales y PYMES. En el ámbito político se ha fortalecido la democracia, las libertades y los derechos sociales pero la globalización ha favorecido cierta inestabilidad política en los países menos desarrollados. En lo social podemos apreciar como ha mejorado el nivel de vida pero ha aumentado la precariedad laboral y no ha reducido las diferencias sociales y regionales. Las culturas minoristas han sufrido un repliegue ante la posición dominante de la cultura occidental. En el terreno medioambiental podemos destacar que el reconocimiento de problemas no siempre ha traído decisiones globales para combatirlas y siguen primando muchas veces los intereses particulares y de cada uno de los países.

Los efectos negativos son el origen de movimientos antiglobalización. Los argumentos son la falta de control democrático, el beneficio casi exclusivo de ricos y poderosos,… La lucha es planteada por éstos movimientos de forma diferente, desde la crítica sectorial de algunas ONGs a la global, incluso violenta, de otras organizaciones.

Al final, obtenemos que las desigualdades territoriales siguen siendo similares a las que había hace veinte años, cuando la independencia era menor. Los países desarrollados se sitúan en la zona templada, destacando por el alto nivel de vida (IDH) y renta per cápita, además de por estar en la vanguardia tecnológica y científica. Como aspecto desfavorable destacamos el envejecimiento de la población, que se debe a un crecimiento natural reducido, apenas mitigado por la inmigración. Son sociedades cultas y políticamente estables, con regímenes democráticos. Los países subdesarrollados se sitúan en América Latina, Asia y África, coincidiendo ambas en la baja tasa de urbanización, la existencia de un fuerte crecimiento natural y gran desigualdad entre las clases sociales. Los servicios públicos no son accesibles a toda la población y sufren problemas de seguridad. Sus sistemas políticos se caracterizan por su inestabilidad.

La relación entre los países desarrollados y los subdesarrollados se basa en la desigualdad. En el caso de los desarrollados se concentra la producción de mayor rango tecnológico y desplaza a la periferia (subdesarrollados) las más intensivas en trabajo y que exigen mano de obra poco cualificada. Este modelo sufre hoy cambios. Los países periféricos ganan peso en el desarrollo tecnológico y exportan capital. En todo caso sigue siendo desigual la relación pues la periférica basa los intercambios en las manufacturas más básicas, materias primas,…